Frederick
Taylor era Ingeniero mecánico y economista. Nació en 1856, cuando en EEUU
todavía no se habían consolidado las fuerzas que convertirían al país en una
superpotencia.
El desarrollo
industrial de EEUU fue incipiente, al menos hasta la década de 1880. Durante la
segunda mitad del siglo XIX primaban allí los pequeños talleres y fábricas y la
producción era desarrollada de modo semiartesanal,
con una fuerte organización de los trabajadores de oficio bajo el gremialismo
de la Order of the Knights of Labor (Noble orden de los caballeros del trabajo).
Cuando Taylor
murió (en 1915) EEUU estaba listo para dar el zarpazo y convertirse en una
potencia de primer orden. La producción en serie, bajo los auspicios de las
ideas tayloristas y con la incorporación de la cadena de montaje de Henry Ford,
serían decisivas en esta tarea.
